¡El MEJOR Rascacielos del Mundo!

El edificio más alto de la Ciudad de México, Torre Reforma,

fue designado, el pasado 1 de noviembre, el Mejor Rascacielos del Mundo en el International Highrise Award 2018. Este certamen, que se realiza cada dos años, es organizado por el Deutsches Architekturmuseum, el DekaBank y la ciudad alemana de Frankfurt.
La moderna edificación de 246 metros de altura fue concluida en 2016 y en su diseño se aprecia la forma de un gran obelisco con materiales que incluyen concreto, madera, acero, vidrio, mármol y granitos.

Su creador, el arquitecto mexicano Benjamín Romano, comparte en exclusiva su sentir por la designación que se le ha dado a este gigante citadino y rememora algunos pasajes que vivió mientras competía en este concurso cuando frente a él las otras obras finalistas prevenían de mentes como Rem Koolhaas, Jacques Herzog y Pierre de Meuron.

«Éste reconocimiento sube a México al ring de la arquitectura»  

Benjamín Romano

• ¿Qué significa para usted qué, Torre Reforma haya sido designada el Mejor Rascacielos del Mundo?

Qué te puedo decir, es algo que nunca nos imaginamos. Como sabes, en mi trayectoria nos hemos dedicado a la construcción, a la docencia, pero eso de ser reconocido mundialmente se salía de toda mi perspectiva. Me siento muy contento, muy halagado.
• ¿Cómo es que lo invitan a participar en el International HighriseAward 2018?
Sorpresivamente recibimos la invitación por parte del Deutsches Architekturmuseum (Museo Alemán de Arquitectura) y te confieso que yo estaba seguro que no íbamos a pasar del primer filtro y luego fuimos notificados que estábamos dentro de los 36 finalistas, eso ya era mucho, porque de esos 36 eran los arquitectos que nosotros quisiéramos conocer o vivir junto a ellos, estaban, por ejemplo, Norman Foster, David Chipperfield y Jean Nouvel. Luego nos enteramos que estábamos dentro de los cinco finalistas, fue grande la emoción que sentimos, porque en esos cinco había dos premios Pritzker. Ya nada más estar a la altura de Rem Koolhaas o de Jacques Herzog y Pierre De Meuron te hace sentir realmente bien. Es algo que yo no esperaba en mi vida.
• ¿Cada cuándo se da este concurso, cuántos edificios ingresan a él?
La selección son mil rascacielos y de éstos escogen a 36, luego seleccionan cinco y de ahí el ganador. Este concurso se realiza cada dos años y ahí compiten los edificios que hayan sido terminados en los últimos dos años. Es importante aclarar que Torre Reforma era el único edificio de América, todos los demás estaban en Asia porque allá se está produciendo el prototipo de “high rise”.
• ¿Cuándo terminó de construir Torre Reforma?
Nosotros terminamos de construirla en 2016 y cuando recibimos la invitación fue en 2017 y aplicamos.
• ¿Qué pensaba cuando le avisaron que era finalista y veía a las otras cuatro torres?
Todas las torres son muy buenas. A mi personalmente la torre de Herzog y De Meuron, Terrazas de Beirut, me parece magnífica porque entiende muy bien ese clima mediterráneo con esas láminas que se van abriendo. Cuando supe que estábamos dentro de los cinco analic é los otros cuatro edificios y cuando vi ese, especialmente, pensé que teníamos un problema. El otro edificio es el de Rem Koolhaas, Mahanakhon, que también me tenía muy preocupado porque sabemos que siempre detrás de los edificios de Koolhaas hay un gran pensamiento. Él es un gran teórico de la arquitectura y el análisis de ese desmembramiento de la torre me tenía intranquilo.
• ¿Qué menciona principalmente el documento del jurado que da como ganadora a Torre Reforma?
Dicen que lo que les parece importante de este edificio de oficinas es que es ortodoxo, todo lo demás es distinto. Es algo que, por supuesto, me halaga mucho.
• ¿Usted conoce a los otros arquitectos que resultaron finalistas?
No, no los conocía. No soy un arquitecto que anda viajando por el mundo en busca de relaciones sociales, viajo mucho para conocer arquitectura, pero viajo, la veo y me retiro. De hecho sus edificios nunca los había visto.
• Más allá de ser un premio para Torre Reforma, ¿es un reconocimiento para México?
Yo creo que sí, es que México trae esta economía tan pujante de toda esta parte de la campana poblacional tan grande, que estamos empujando y, de alguna manera por algo que no entiendo, a México se le ve a veces como menos. Creo que este reconocimiento sube a México al ring de la arquitectura.
Un OBELISCO de ALTURA
La forma de un gran obelisco se aprecia desde cualquier punto lejano cuando se transita sobre Paseo de la Reforma o zonas aledañas.
Se trata del Mejor Rascacielos del Mundo, según el International Highrise Award 2018. Torre Reforma, obra del arquitecto mexicano Benjamín Romano, tiene un total de 246 metros de altura sobre un terreno con alrededor de 2 mil 800 metros cuadrados. Cuenta con 57 pisos por encima de la banqueta y nueve sótanos.
“Yo creo que es un diseño inusual, como dijeron ellos, (el jurado del International Highrise Award) porque es un edificio colgado, tectónico, que entiende sus colindancias y comprende su contexto. Me parece que eso es muy valioso y muy flexible”, señaló Romano.
De acuerdo con el creativo, cuando se diseñó el rascacielos la normatividad impactó mucho porque se tenía dos veces el ancho de la calle para poder generar la altura más lo que se iría remitiendo y eso pudo haberlo convertido en un edificio de 204 metros de altura por el ancho que tiene Reforma. Fue entonces cuando el artífice decidió inclinar el vértice de la edificación para aprovechar el potencial urbano de la zona, lo cual quiere decir que, Torre Reforma, es el resultado del análisis, no de la inspiración.
“Yo tuve un maestro en la universidad que decía: cuando un edificio ya se lleva más de cinco materiales ya te estás embarrando. Nosotros tenemos en la torre concreto, madera, cristal y acero, que son cuatro, el quinto es el pétreo, que son el mármol y los granitos, y si tu vas por el edificio nada más te vas a encontrar eso”, comentó.
CERTIFICACIÓN ECOLÓGICA
Romano indicó que, más que sustentable, Torre Reforma es amigable con el entorno.
El Consejo de la Construcción Ecológica de Estados Unidos (USGB, por sus siglas en inglés) le otorgó la certificación LEED platino, la máxima legitimación en materia ecológica que puede recibir cualquier edificación.
“Muy comprometido con esa manera de pensar, el edificio tiene 25.4 por ciento menos consumo de energía que cualquiera de las edificaciones que están alrededor. La certificación se basa mucho en el concepto del ahorro de energía a nivel planeta y como un ejemplo te piden que los materiales con los que construyas sean de 500 millas a la redonda”.
“Aquí tenemos los marmoles de Puebla, las maderas de Chiapas, el concreto de México, el acero de Guadalajara. El 80 por ciento del material es del País”, detalló quien fuera galardonado recientemente en Frankfurt, Alemania.
En palabras del arquitecto Benjamín Romano, los rascacielos son actualmente una gran respuesta a las ciudades compactas que tienen gran movilidad, la cual hoy, es el problema que enfrentan las grandes metrópolis, como la Ciudad de México.

Competidores de Nivel

En la etapa final del concurso, el rascacielos mexicano compitió con otras cuatro edificaciones localizadas en el continente asiático.

Cada una de las propuestas refleja un concepto innovador y atrevido, el cual es palpable en aspectos como la sustentabilidad, volumetría y acabados.

Fuente: (Noviembre) México. Información obtenida de Mural, edición Entre Muros mes de noviembre.

Información, fotografías y gráficos de Mural «Entre Muros» edición noviembre.

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